Inmediatamente puérpera: un viaje de amor y transformación.
- 4 dic 2025
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El nacimiento es un portal, un instante en que el mundo cambia para siempre. Nace tu guagua y con ella, una nueva versión de ti misma.
Inmediatamente eres puérpera, entras en el puerperio: un tiempo que es tan poderoso como delicado, un torbellino de emociones y una belleza que no se explica con palabras.
Escribo esto mientras le doy papa a mi Flori, mi pequeña de casi tres meses.
Estos tres meses los definí como el regalo, la entrega absoluta. Ser mamá de Florencia ha significado convertirme en su todo: su alimento, su calor, su seguridad, su lugar de regaloneo y mañoseo, su mundo entero. Cada nuevo día le entrego mi amor sin medida. Decidir maternar con cariño es, para mí, el regalo más poderoso que puedo darle a mi guaguita. Es un acto que trasciende el cansancio, la incertidumbre y los momentos vulnerables, porque cada mirada suya, cada sonrisa, me recuerda que estoy construyendo su primer hogar en mi regazo.
Sin embargo, el postparto no estuvo exento de complejidades.
Siempre pensé que tendría un parto vaginal, pero mi Flori tenía otros planes. Mi cesárea trajo una cefalea post punción que me mantuvo muy agotada en cama, y un estreñimiento que hizo de esa primera semana un verdadero reto. Hubo días en que mantener positiva fue duro con ese malestar físico, pero gracias a Dios, no estuve sola. Mi marido y familia fueron mi playa en el mar, cuidándonos a mi y a mi guagua, recordándome que estábamos todos comprometidos aquí con, el bienestar tanto mío y de Flori.
Y entonces, entendí ese dicho que tantas veces había escuchado: “Viendo a tu guagua, todos los males se pasan” era real. Cada vez que miraba a Florencia, envuelta en mis brazos o los de su papá, con sus ojitos que me muestran su universo, saca toda la fuerza de mi. Su respiración que me da tranquilidad, sus manitas buscando mi cuerpo, su calor contra mi pecho, sus risas entre sueños… todo eso se transforma para mi en gratitud. Ella es mi fuerza, mi motivo, mi luz.

Hoy, mientras celebro los tres meses de mi Florencia, miro hacia atrás y veo este postparto como una galería de fotos.
Hubo una dicotomía?, sí: los días más hermosos también estuvieron acompañados de un malestar que no esperaba. Pero como les digo, la compañía y apoyo que recibí me permitió sobrellevar el malestar y poder cuidar mientras me cuidaban. Estos tres meses han sido de entrega incondicional, de aprender a ser mamá, de descubrir en mí una fortaleza tremenda. Mi Flori, con su risa y su mirada, iluminan cada rincón que tocan.
Este postparto, con sus altos y bajos, ha sido una experiencia hermosa, porque me ha enseñado que el amor por un hijo, mi hija, es más grande que cualquier otra cosa en el mundo. Un amor que sana, crece, y transforma. Y por eso, por mi Flori, lo vale todo.
Immediatamente puérpera: un viaje de amor y transformación es un post escrito por:
Kika, mamá de Flori.
Mamá de la comunidad desde su gestación, actualmente en clases de yoga postparto.




Ser por primera vez abuelo, realmente te transforma y no por el ego, sino por la hermosura de ser el abuelo de Florencia, hasta hace 3 meses no podía imaginar lo que se sentía tener esta condición de Abuelo, miraba en forma rara y divertida a mis amigos que ya lo eran y que disfrutan la vida de forma distinta pero, con Florencia Así fue, se aprende se disfruta y se mira la vida en sus ojitos en sus reacciones en sus primeras sonrisas en sus primeros movimientos en sus manitas que hacen sentir que también existe la vida pura.