Encontrando a mi nueva yo: una mirada a la maternidad
- Gaby Rodriguez

- 17 jul
- 2 min de lectura
Antes de quedar embarazada, yo tenía clarísima “ la forma correcta” de criar: la que se habla siempre. Esa mezcla entre lo que hacía mi mamá, mi abuela y lo que se repite como mantra: que el niño se acostumbre al ruido, que duerma en su cama, que no se malacostumbre a los brazos, el bebé solo desea manipular. La vida debe seguir muy ordenada, muy lógica… muy compatible con seguir cumpliendo con mi trabajo, el aseo, las amistades, los estudios. Según yo, el cariño iba a encontrar su espacio “en otros momentos”.
Hoy me dan ganas de abrazar a esa versión mía… y decirle con "cariño" que no tenía idea de nada.
Cuando empecé a informarme sobre maternidad, embarazo, lactancia, sueño, crianza, apego… algo empezó a cambiar. Más que decidir qué tipo de madre quería ser, empecé a descubrir la madre que simplemente no podía evitar ser.
Y entonces nació mi bebe.
Nuestro parto fue intenso, más o menos duro, de esos que te remecen completa. Fausto quedó con una bolsa de sangre en su nuca (cefalohematoma), yo estaba aturdida, conmocionada, agradecida, lábil… pero también con algo muy primitivo despertándose.
La segunda noche ocurrió algo que no pensé ni decidí: simplemente sucedió. Mi cuerpo y el suyo se encontraron en un lenguaje que no necesitaba explicaciones. Lo amamantaba, cambiábamos de pecho, nos acomodamos juntos como si lo hubiéramos hecho desde siempre. Había una memoria antigua guiándonos, una intimidad nueva y, a la vez, profundamente conocida. Al amanecer, el cefalohematoma se había absorbido, y por otro lado, algo en mí se había transformado.
Al salir del hospital, comenzaron los "consejos" al verme Maternar.
“Déjalo en el coche”.
“No lo lleves tanto en brazos”.
“Tienes que independizarte para poder hacer tus cosas”.
"Mira como te manipular"
“Debe dormir solo”.
Etc...
Y aquí estoy, defendiendo la madre que quiero ser.
Duermo con mi bebé y amo nuestro colecho.
Mi pecho es su alimento, su consuelo, su refugio y hasta su chupete.
Mis brazos son el lugar donde más tranquilo está, y también donde yo más plena me siento.
He dejado atrás muchos planes de adulto y, sinceramente, no los extraño.
No quiero dejarlo en el coche si puedo llevarlo conmigo.
No siento su llanto como un ruido de fondo: lo siento como un llamado. Y muchas veces ni siquiera necesita llorar; me basta un gesto suyo para entender.
Todo eso que antes me parecía impensado, exagerado o “malacostumbrar”, hoy es lo más natural del mundo. No porque alguien me convenciera, sino porque mi cuerpo, mi corazón y mi instinto fueron más fuertes que cualquier teoría colectiva.
Soy la madre que nunca pensé ser.
Y, aunque a veces es intenso, demandante y agotador… también es profundamente hermoso.
Porque al final descubrí que criar no era seguir pautas perfectas, sino dejarme transformar por este amor.
Y que, en ese encuentro profundo con mi hijo, también estoy encontrando a mí nueva yo.
Sabta,mamá de Fausto.






Sabta, te entiendo tanto.
Que difícil es hacer oídos sordos a tanta opinión de otras personas. Sobre todo cuando nace el bebe, una recibe mucha información y consejos de otras madres. En ese momento una frágil, con un bebe recién nacido en los brazos, muchas veces te hacen sentir que lo estás haciendo mal.
Me paso mucho cuando nació mi guagua y me sigue pasando a veces. Por ejemplo opiniones sobre la lactancia, o que tienes que abrigarlo más, o que te digan que le des leche por que tiene hambre, cuando tu sabes que en realidad tiene sueño y por eso llora.
Con el tiempo he aprendido a hacer filtro de que consejos tomar en cuenta y cuales no.…
Que hermoso Sabta 💚 sin duda que escucharse a una misma, entre medio de tanto ruido exterior y tanto comentario no solicitado, y guiarse por lo que a una le hace sentido como mamá, guiarse por nuestra intuición, es una de las cosas valiosas que le podemos entregar a nuestros hijos.
Escucharnos, validar lo que sentimos, permitirse sentir, es un lindo ejemplo para ellos, es mostrarles que su voz es importante, vista y válida también.
Fausto de ojitos hermosos !!! 😍
Cariños a los dos!!
Que linda forma de describir la mamá que has logrado ser.
Es muy difícil escuchar a miles de personas que intentan decirte como lo debes hacer, pero sigue escuchando tu corazón, que donde te lleve ahí es !!
Te abrazo fuerte 🩷