El porteo para mí y mi familia significó básicamente un antes y un después. Mi pequeño nunca ha sido muy amigo de las siestas, no porque no tenga sueño claro, sino porque prefiere mil veces estar jugando y leseando por ahí. Pero con la mochila de porteo, todo cambió. No solo comenzó a dormir horas de corrido, y de forma casi inmediata, sino también pudo comenzar a dormirse sin ningún problema con su papi, y eso además de ser un momento único para ambos, significó un descanso