Piso pélvico y gestación
- 27 sept 2025
- 3 Min. de lectura
¿Qué es el piso pélvico y cómo nos ayuda?
El piso pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que cierran la parte baja de
nuestra pelvis, formando una especia de “puente colgante”. Se extiende desde el pubis hasta el
coxis, y es mucho más importante de lo que muchas veces imaginamos.
Una importante tarea es sostener órganos claves como la vejiga, el útero (el órgano de la vida) y el
recto. Gracias a él, estos órganos se mantienen en su lugar mientras nos movemos o realizamos
esfuerzos, y pueden funcionar correctamente.

Pero además, el piso pélvico participa en funciones
tan esenciales como:
Permitirnos decidir cuándo y dónde ir al baño al sentir deseos de hacer pipí y/o caca
Aportar estabilidad al cuerpo, junto con la musculatura abdominal y lumbar
Tener una vida sexual saludable y placentera
Acompañar y facilitar el parto
Contribuir en el bienestar emocional y la conexión con nuestro cuerpo
Muchas veces se piensa que solo hay que preocuparse por el piso pélvico si algo “anda mal”, como
una pérdida de orina o dolor, pero la verdad es que conocerlo, sentirlo y cuidarlo debería ser
parte de nuestro autocuidado diario.
Así como cuidamos nuestra piel, nuestra alimentación o nuestro descanso, también debemos
cuidar esta musculatura que nos acompaña silenciosamente en cada movimiento.
Conocer tu piso pélvico es empezar a escuchar a tu cuerpo desde un lugar profundo y
transformador. Porque cuando lo cuidamos, también estamos cuidando nuestro centro, nuestra
fuerza y nuestra calidad de vida. La prevención es parte del autocuidado.
¿Qué pasa con el piso pélvico durante la gestación?
Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer se transforma profundamente. Uno de los sistemas
que más se adapta y trabaja es el sistema músculo esquelético, principalmente en la zona del
abdomen, pelvis y piso pélvico.
A medida que el útero crece para alojar al bebé, el piso pélvico debe soportar un aumento
progresivo de peso y presión. Además, las hormonas del embarazo como la relaxina hacen que los
tejidos se vuelvan más flexibles (para que nuestra pelvis tenga más amplitud de movimiento), lo
cual es positivo para el parto, pero también puede debilitar esta zona si no se acompaña de
manera adecuada.
En resumen, el piso pélvico durante la gestación:
Sostiene un útero que cada semana crece un poco más
Debe adaptarse a los cambios posturales del embarazo
Esta más propenso a disfunciones como dolor (pélvico o en la apertura vaginal)Puede
presentar síntomas como pesadez, sensación de presión o incluso pequeñas pérdidas de
orina (si, son disfunciones.. nada de esto es normal ni parte de la gestación)
Se prepara para el momento del parto
Es muy importante acompañar estos cambios con conciencia y ejercicios suaves y
personalizados. La preparación corporal al parto tiene como objetivo disminuir el riesgo de
disfunciones por el impacto de la gestación y del parto.
A pesar de que la gestación y el parto sean
procesos fisiológicos, tienen un impacto en nuestro cuerpo, que podemos disminuir a través del
autoconocimiento y autocuidado, sobre todo con la realización de ejercicios específicos.
La kinesiología especializada en embarazo ayuda a preparar esta musculatura para que llegue al
parto fuerte, flexible y funcional. De esta forma, no solo se cuida el cuerpo de la madre, sino que
también se facilita una experiencia de parto más armónica y consciente.
Cuidar tu piso pélvico en el embarazo es una forma de cuidar tu cuerpo para el presente y
también para el futuro, previniendo molestias o disfunciones que pueden aparecer en el
postparto y que afecten tu calidad de vida.
Camila Boettiger
Kinesióloga, especialista Pelviperineal
Puedes encontrarla en las redes como @pelvicami y más información sobre piso pelvico y gestación
Si eres alumnas de Maternar toma tu evaluación y pide el valor de convenio.


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