top of page

Crecen demasiado rápido

  • 25 feb
  • 3 Min. de lectura

Son tantas las cosas que te dicen cuando te conviertes en mamá que muchos de esos consejos quedan en el aire, o piensas que tal vez se trata de situaciones que no te pasarán a ti. Está desde el más típico “Aprovecha de dormir”, y que realmente lamento no haber escuchado más jajaja, hasta el más rebuscado “´Pide que te tomen fotos, si no tendrás puras selfies”, que finalmente era bastante cierto jaja.


Pero hay algo mucho más simple que comencé a escuchar cada vez que alguien venía a conocer a Samir y que, de un momento a otro, cobró sentido para mí: “Aprovéchalo porque crecen muy rápido”, me decían. Sonaba a una frase tan obvia, tan cliché, algo que se dice por decir. Pero no. Realmente el tiempo es fugaz, los días vuelan, las semanas se van una tras otra como si nada, y cada mes cumplido es una alerta de que ese pequeño recién nacido está más y más grande.


Comencé a sentir nostalgia, pena, y hasta lágrimas se me cayeron mientras hacíamos cualquier tontera cotidiana, como sacarle las mugrecitas de entre medio de los deditos de su mano. Y es que empecé a tener la sensación de que todo este tiempo estaría marcado por las despedidas. Despedidas sin aviso, por cierto, para las que nunca alcanzas a prepararte, en las que no existe espacio ni tiempo para un adiós. Solo queda la sensación de lo vivido, de lo abrazado, de lo entregado, de lo regaloneado.


Es un sentimiento raro. Es como si constantemente tuviera que alejarme de algo que amo con todo mi corazón, como si inevitablemente algo siempre se quedara atrás: un pequeño gesto, un sonidito, una forma de tomar papa, de dormir o de mirar. En definitiva, una versión de mi pequeño Samir que ya no estaría más y que no podría llevar conmigo para siempre.


A veces incluso se trata de detalles aún más evidentes: piluchos que ya no cierran, calcetines que se salen o pantys a mitad de su potito. Y piensas: “¿Cuándo pasó esto? Si hace una semana le quedaba”. Pero los centímetros son categóricos, y así también su constante transformación.

Cuando comprendí lo que estaba sucediendo, traté de ser más consciente de mis días con Samir. A ratos intentaba mirarlo sin interrumpir, con el deseo de retener mentalmente esos minutos. Abrazarlo y olerlo mucho para memorizar su aroma. En ocasiones abusando de la tecnología para registrar situaciones cotidianas, y aunque a veces me he cuestionado no estar “viviendo el momento” por hacerlo, cuando veo esas grabaciones agradezco a esa Bea del pasado por darme la oportunidad de revivir, aunque sea un poquito, esos instantes.



Hoy Samir tiene cerca de 9 meses y, si bien la idea de extrañar cada una de sus hermosas formas no es algo que tenga completamente resuelto, me consuela pensar que, así como cada momento es breve y frágil, también es único e irrepetible. Esta aparente contradicción, en el fondo, se ha convertido en mi recordatorio constante de que cada despedida de una versión de mi bebé siempre vendrá acompañada del nacimiento de otra nueva, distinta y maravillosa, que debo aprovechar y disfrutar con todo mi corazón, sabiendo que siempre su hermosa sonrisa abrirá una y mil veces una insospechada dimensión de amor y conexión entre nosotros.


Bea, mamá de Samir

6 comentarios


Beatriz
06 mar

Tal cual querida Kika ♥️ Y cada momento es una maravilla. Besitos a la Flori 😍

Me gusta

Invitado
02 mar

Hermosa amiga y hermoso samir !!

Me gusta
Beatriz
06 mar
Contestando a

Ayyy no sé quien es, pero de seguro alguna amiga que ama a Samir 😍 Gracias por el cariño ♥️

Me gusta

Miembro desconocido
26 feb

Que hermoso Bea!!! me emocionó mucho leerte y me sentí acompañada porque me pasa constantemente lo mismo al ver crecer a Oli.

Les mandamos un abrazo enorme!!

A disfrutar el presente a concho!

Me gusta
Beatriz
06 mar
Contestando a

Gracias Dani! Siii y además es un sentimiento que permanece constantemente. Como dices tú, solo nos queda disfrutarlos demasiado ♥️

Me gusta

Kika y Flori
26 feb

Que lindo Bea!! Cada segundo con nuestros babys es único e irrepetible, y ahí esta la maravilla de todo.

A disfrutar el presente más hermoso.

Me gusta
bottom of page